Entran y salen de tu corazón,
vienen y van a los que convocas,
personas que ocupan una posición.
Es el presente el que vives con ellas,
es el pasado el que recuerdas.
Es la vida la que te guía,
y en el futuro las colocas.
No piensas en un mañana sin ellas,
lo ves estupenido si no están,
pero la vida es eso;
gente que viene y se va.
ESTUPENIDO: Dícese de aquello que es contrario a estupendo.
Hay sentimientos que escondemos ignorando que son parte de la especie a la que pertenecemos. Da igual la condición o posición, siempre están presentes sensaciones ante las que no debemos mentirnos y es necesario aceptarlas.
Mostrando entradas con la etiqueta futuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta futuro. Mostrar todas las entradas
miércoles, 21 de diciembre de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
ACEPTAR EL “AHORA”
Esta vida a la que nos
aferramos no detiene su paso al caminar. En la unión de unos rápidos segundos
puede transformarse nuestra camisa blanca en un pozo de vino tinto, como el
amor se puede desvanecer ante el miedo de vernos comprometidos por azar.
Queremos ser dueños de
nuestro destino e ignoramos que este ya está escrito. Rompemos en sollozos si
no vemos cumplidos nuestros deseos y es que deseos, en realidad, solo hay uno:
no sufrir en el futuro.
Construimos sueños para
lo que nos deviene y olvidamos disfrutar del momento aunque sea solo con
nosotros mismos. Luchamos en el presente por un futuro que ya está siendo
producto del pasado. Reímos si nos evadimos del “ahora” y no somos conscientes
de que este “ahora” es lo que somos.
Desencantados a veces
nos dejamos llevar por una corazonada que no es tal, sino el deseo
incontrolable de cumplir los sueños que creemos merecernos sentir. No nos comamos las
migajas de nuestro camino, es mejor esperar a ver la hogaza de pan que adorna
nuestros quehaceres cotidianos. Sí, amigos, es mejor aceptar lo que ya está
escrito.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)