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sábado, 12 de noviembre de 2016

PRESENTE


Unes el canto a viva voz en las nubes,
y te haces dueña de las montañas.
Compensas con relax,
la tradición del paréntesis,
después de una dura batalla.
Construir nuevos sueños,
pues sin ellos no has de quedar.
Rompes el destino,
enmudeciendo ante el hoy,
y vives intensamente,
lo que mañana esperas sea presente.

miércoles, 26 de octubre de 2016

EL PEQUEÑO SOÑADOR


                Nos marcamos un pequeño horizonte tras el que se esconde un gran deseo de obtener, aún sin esfuerzo, aquello para lo que creemos haber nacido. O confiamos mucho en el destino o la niebla nos rompe la intuición de que el mañana será prometedor.

                Opinamos dañando o animando al prójimo. Influimos en lo que él ya no considera destino. ¿Por qué ensordecer los impulsos que nos vienen de dentro a cambio de los dardos envenenados que nos son lanzados, o simplemente por nosotros recogidos, en esos ambientes hostiles que dejan atrás las motivaciones innatas?

                Esperamos que todos apoyen nuestros sueños. Muchos lo hacen. Y todos somos pequeños soñadores por muy grandes que estos sean. Las nubes me lo demuestran. Sí, cada ilusión, aparentemente escondida, se refleja en el cielo. La mirada detrás de la túnica no oculta la luz de los vivos ojos ante la imaginación, que no sacia su apetito por el simple hecho de rendirse.

                Consideré dejar de escribir, pero hoy, después de varios alientos, unos pocos por este blog y otros tantos por vía oral, mi paladar saboreo el pastel al que dirigió sus pasos, lentos…, casi imperceptibles, pero siempre guiados por la necesidad de compartir lo que esconde mi mirada.

                Olvidar lo que cobra sentido dentro de uno a veces es más fácil que enseñarnos a buscar una forma eficaz de echar fuera lo que nos invade. Ser frío e impasible es quizá un estilo de vida que no aporta sufrimiento y desconozco si alegrías. El vivir intensamente delirios que nos llenan de felicidad es tal vez lo que me define. Y no he de renunciar al derecho de soñar.

martes, 2 de agosto de 2016

ACEPTAR EL “AHORA”


Esta vida a la que nos aferramos no detiene su paso al caminar. En la unión de unos rápidos segundos puede transformarse nuestra camisa blanca en un pozo de vino tinto, como el amor se puede desvanecer ante el miedo de vernos comprometidos por azar.

Queremos ser dueños de nuestro destino e ignoramos que este ya está escrito. Rompemos en sollozos si no vemos cumplidos nuestros deseos y es que deseos, en realidad, solo hay uno: no sufrir en el futuro.

Construimos sueños para lo que nos deviene y olvidamos disfrutar del momento aunque sea solo con nosotros mismos. Luchamos en el presente por un futuro que ya está siendo producto del pasado. Reímos si nos evadimos del “ahora” y no somos conscientes de que este “ahora” es lo que somos.

Desencantados a veces nos dejamos llevar por una corazonada que no es tal, sino el deseo incontrolable de cumplir los sueños que creemos merecernos sentir. No nos comamos las migajas de nuestro camino, es mejor esperar a ver la hogaza de pan que adorna nuestros quehaceres cotidianos. Sí, amigos, es mejor aceptar lo que ya está escrito.