lunes, 24 de diciembre de 2018

FELIZ NAVIDAD!!!

Querido sueño:
              Estamos en Navidad e inflamas mis pensamientos diurnos disfrazándolos de ilusión. Cierro un ojo y dejo abierto aquel que me guía por tu lado. Pienso en mi lugar favorito y ahí estas tú, esperándome. O quizá, sea yo la que te esté esperando a ti mientras camino.
                Hoy es el día de agradecer la presencia de los que nos acompañan. Hoy es el día en el que apartamos nuestros malos pensamientos y nos permitimos reir y cantar al son de un villancico. Hoy es la noche en la que confundimos la lluvia con las estrallas en pro de la esperanza de verte pronto entre nosotros.
                sueño dudas si aparecer o quedarte distante haciendo reflejo en el inconsciente. Te espero, aún sabiendo que puede que no llegues, porque hacerlo es lo que me da fuerzas para no cambiarte por otro.
                Gano pensando en nuestro encuentro y ganaré cuando te tenga. La codicia no es tanta como la ilusión, pero en un sueño hay que aceptar la posibilidad de despertar. Hoy te oculto para prenunciar: Feliz Navidad.

domingo, 25 de marzo de 2018

6 DE ABRIL

Este 6 de abril (2018) publico tres novelas cortas en amazon - Destino, El arte tiene un precio y La traductora de sus sueños -. En sus párrafos presento tres combinaciones distintas entre el arte y la vida amorosa.
Tenerlo todo es siempre nuestro deseo, pero difícil pensar que es posible. Nos limitamos a nosotros mismos y nos mostramos contentos cuando un proyecto se salva de caer en el pozo del olvido. Luchar por un sueño no es sinónimo de renunciar a otro. Si hay algo inalcanzable es vivir sin sueños.
Estoy encantada de compartir con vosotros mi nuevo proyecto de publicación de esta trilogía. Si me preguntarais por cual empezar quizá pronunciaría Destino, por ser la última que escribí y la que más reciente tengo. Esta obra la redacté en veintiún días donde la inspiración me acompañó en cada frase. Circunstancia similar me ocurrió con El arte tiene un precio y La traductora de sus sueños.
Al leerlas os daréis cuenta de que la mayoría de las oraciones forman parte de una reflexión. Espero que disfrutéis con su lectura.
He tenido que detener el trabajo de mi siguiente obra, pues los exámenes de oposición y el trabajo no me permiten dedicar el tiempo deseado a ella.

lunes, 11 de diciembre de 2017

“CONQUISTATE”

Me susurraste “conquista” y levanté las derruidas piedras del coliseo pasando a representar entre sus paredes excelentes espectáculos.
Me susurraste “conquista” y creyendo que no fue suficiente la hazaña, construí un trasatlántico capaz de dar dos vueltas al globo sin detener su viaje.
Me dijiste dejando el susurro “conquista” y perdiendo ya la paciencia uní Israel con Jordania.
Tú, alzándome la voz, pronunciaste “¡conquista!” y me hiciste perder el sueño buscando aquello que provocara a tus ojos engrandecerse de sorpresa. Y cree el sintonismo[i], religión que facilitaba el entendimiento entre todos los seres de la tierra poniéndonos en la misma sintonía. Todos los que la conocieron se hicieron adeptos con la idea y realmente pensé que me felicitarías.
Entonces gritaste “¡conquistate a ti mismo!”  y bajando la cabeza me rendí y te dije “no puedo”.


[i] No sintoísmo.

martes, 19 de septiembre de 2017

VOTAME


El silencio retumbó en mis oídos. Y me di cuenta que nadie estaba cerca. El abismo que me separaba de los que estaban en mi mente era, quizá, un poco… incomprensible. Ese silencio me susurraba que tenía que convivir conmigo mas allá delos pensamientos que ocultaba mi sonrisa, donde aquella incompresión se tornaba aceptación.

El abismo, mi mente. El silencio, mis pensamientos. Todo dentro de mi fertilizando e ignorando que iba a crecer. Tantos sueños, tantos proyectos… tantos fracasos… y yo todavía tenia fuerza para construir un mañana sin concebir la derrota.

Y es que mientras hay vida, familia y amigos, mientras hay esperanza en el prójimo, la vida es mas sencilla. Mas que sencilla diría apetecible.

En mi inconsciente ha habido elecciones hoy y yo voté por mi. He sido mala pero me perdono. Y a excepción de los votos en blanco solicito vuestro voto necesario para que mi conquista no pierda su fuerza en mi intento.

domingo, 25 de junio de 2017

¿A QUÉ TIENES MIEDO?


 

-          ¿Qué te pasa?

-          Estoy… no sé, quizá nerviosa.

-          ¿Qué te preocupa?

-          Perder algo importante para mí.

-          ¿Cómo por ejemplo?

-          Soy demasiado avariciosa. No quiero perder nada.

-          ¿Perdiste alguna vez algo?

-          Sí. No quiero perder mas.

-          ¿Qué perdiste?

-          … Perdí a mi primo de pequeña. Era mi compañero de juegos en mi infancia y juventud.

-          Esas cosas pasan…

-          … Perdí a una gran amiga en la adolescencia en un accidente.

-          … Eso también pasa.

-          Me siento insegura porque temo perder más.

-          Ellos siguen contigo, dentro de tií

-          Pero es que yo ya no quiero que estén conmigo, me abandonaron. Me dolió.

-          ¿Cuánto hace que paso eso?

-          Mucho tiempo.

-          Pues ya es hora de superarlo, ¿no crees?

-          Está superado pero esa sensación de abandono sigue en mí. Me abandonó mas gente y yo abandoné también. Pero hoy tu me has preguntado y me ha dado por pensar… y tus preguntas me han llevado a estas respuestas.

-          ¿te gustaría que te diera una pastilla que te aliviara esa inseguridad, ese miedo a vivir que tienes?

-          ¿Existe?

-          Sí.

-          ¡Madre mía! ¡Claro tienes que dármela y decirme dónde puedo conseguir más!

-          Solo tengo una.

-          ¿Quién te la dio? ¡Quiero muchas!

-          Y ¿para qué quieres tantas si con una te es suficiente?

-          Por si se me pasa el efecto, para tomarme otra.

-          No confías en la pastilla.

-          Bueno… Sí pero por si acaso una no me es suficiente.

-          A todo el mundo le fue suficiente con una.

-          Igual a mí no.

-          ¿Dudas que el efecto que provoca en la gente no te lo vaya a hacer a ti?

-          Desconfío que yo pueda ser capaz de con una pastilla liberarme de mi inseguridad y de mi miedo a perder.

-          O sea, que desconfias de tí

-          Sí, puede ser que sea así.

-          Si ni tu misma confías en tí, ¿cómo puedes pretender liberarte de ese miedo a perder a alguien?

-          ¿Me das la pastilla?

-          ¿La quieres de verdad?

-          ¡Sí!

-          ¿Sin saber los efectos secundarios?

-          Ah! ¿Pero es que tiene efectos secundarios?

-          ¡Pues claro!

-          No quiero saberlos. Dámela ya.

-          Me veo en la obligación de contártelos antes de entregartela.

-          Esta bien, pues dímelos rápido.

-          Cuando la tomes tendrás momentos de inmenso dolor, de soledad, intercalados con otros de alegría y diversión, sentirás amor y desprecio de otros, y vivirás cada momento sabiendo que cuentas con la gente que te rodea. Te podrás apoyar en esas personas, te ayudarán y tú tendrás que ayudarlas a ellas. Pero también sentirás confianza y borrarás ese miedo a vivir e inseguridad que arrastras, evitándote el no ser consciente de todo lo que tienes y de la suerte que posees.

-          …uff, pero entonces ¿qué tiene de buena esa pastilla?

-          Te enseñará a vivir y a evitar ese miedo que tienes a perder.

-          ¿No tendrás otra pastilla distinta que darme en la que se sea siempre feliz?

-          ¿Ya no te interesa esta pastilla? No te es suficiente quitar la inseguridad con la que vives.

-          Dudo que quitándome la inseguridad sea suficiente para que yo sea feliz.

-          ¿Vuelves a dudar de tí?

-          Bueno… tal vez sí.

-          ¿Lo ves? Esa duda que tienes siempre presente acerca de tus capacidades es la que provoca tu sufrimiento. Tu eres la única capaz y en tu mano está el confiar en tí y por lo tanto en los demás.

-          No me des la pastilla, sí, está en mi la solución. Ahora lo veo claro. Esa pastilla no me hará nada mientras no confíe en mí. Esa pastilla no me servirá mientras no supere ese miedo a perder.

-          Pero la pastilla te va a quitar la inseguridad.¿ De veras no la quieres?

-          … ¿Me hará feliz?

-          Ya te dije los efectos secundarios.

-          Si esa pastilla no me va a evitar los sufrimientos que me esperan, ni me va a hacer más feliz quizá sea mejor superar poco a poco mi miedo e inseguridad para conocer los pasos que hay que seguir para hacerlo. Pues si esa pastilla solo hay una y por algún casual vuelvo a sentirme dentro de un tiempo insegura, quiero aprender a cómo actuar para remediarlo. De otra manera me encontraría en el mismo punto que ahora, sin pastilla y sin conocer el camino a seguir para superarla. Ahora que me veo con fuerzas aprenderé el sendero a seguir.

-          Me parece estupendo. Recuerda que yo tengo esa pastilla y que la tengo reservada para tí.

-          No la necesitaré. Gracias.

domingo, 14 de mayo de 2017

CAMINA HACIA LA LUZ


                Y la luz se hizo dueña de mi destino, dejando en aquel pozo el infernal mundo de las sombras. Perdí la angustia en el camino y al mirar atrás las alegrías lo habían enterrado con el plácido olor a vida de mis pensamientos. Me dije: “Duerme” y en la oscuridad de la noche aparecieron las luciérnagas como ideas revoloteando entre sueños. Sueños que a la mañana siguiente se cumplieron.

miércoles, 3 de mayo de 2017

SONRÍE AMIGA


Estoy esperando a que sonrias,
para descansar esta noche.
¡Amiga! no tardes.
Estoy queriendo decirte,
que la tristeza hace presencia,
cuando el ayer nos tumba.
Pero aprender de él,
es lo que nos salvará mañana.
Esta noche de primavera será triste.
Mañana… quizá también…
Pero el día en el que tu autocompasión muera,
descubrirás que estuvo en ti,
como ahora también lo está,
 en tu interior,
la fuerza para nadar,
y encontrar la placida orilla.
Allí estaré yo,
somnolienta por la espera,
ansiosa de volver a verte sonreír,
para descansar en mi isla.
La misma isla que sin tu alegría,
está vacia.

domingo, 30 de abril de 2017

DAR PASO AL FUTURO


                Y me pregunto porqué asalta la luna en estas noches de primavera con un semblante dulce, padrastro del optimismo, y otro punzando la melancolía, simulando a la marchita rosa que clava su espina en la mano confiada que la acoge entre sus dedos, esperando de ella que perdure su olor y color rojo intenso.
                Esta luna que me da vida y, al mismo tiempo me la quita… Construyo párrafos para encontrar el camino que me salve del laberinto de mi rompecabezas interno, y hallo a la luna en mi ventana pidiéndome un áspero artículo que desvele el recorrido de mis pensamientos. Pero estos van tan rápido, tan veloces… que me pierdo en los sucesivos intentos.
                Ignoro si busco una segunda oportunidad. Dudo si tuve una primera. Siento un repentino escalofrío por miedo a dar paso al futuro. Y no puedo llorar esta noche, aun teniendo a la luna presente, porque la química de la felicidad me impregna de tal manera que me ciega el ego sin dejar paso a aquel olvidado pasado que todavía es presente.
                Mi morena piel absorbe la dicha y saluda al sol dándole la bienvenida. Hoy cruzo la línea de los sueños, como tantas veces hice, rápidamente y, sin sueño, me entrego a la noche.

miércoles, 19 de abril de 2017

EL ARCO IRIS


                 Hoy mi alma sigue el compás del arco iris. Contenta. Expectante a los triunfos que me quedan por vivir. Hoy mis labios pronuncian: “Éxito”. Y mi razón me impone calma.
                Tengo frío en esta cálida noche, frío de primavera. Ardo por el furor de mi esperanza. Y sueño con el día de mañana.
                Mi mente está llena de placenteros pensamientos, aunque miento si digo que todos son buenos. El más inocente, mi ilusión por un mañana mejor. El más cruel… El más cruel no lo nombro, tendría que detenerme a pensarlo y en este momento no quiero pensar. Me es suficiente recrearme en el minuto próximo, viviéndolo intensamente… y si he de pensar lo haré solo para entretenerme con mis sueños.
                La Luna ha rozado mi rostro cuando la buscaba detrás del cristal de la ventana. Me ha deseado “buenas noches” y con cariño, perdí mi mirada durante unos segundos en su tenue luz blanca. Le sonreí y dejé de contemplarla para mezclarme entre las sábanas antes de que la noche acabara.

domingo, 16 de abril de 2017

LA LUNA Y EL SOL


                Y el Sol conquistó a la Luna cuando esta se encontraba perdida en la oscuridad de la noche. Aquel disuadió su hastío y la recondujo por el sendero de la luz que ella misma portaba. Le dijo con voz dulce y firme: “Tu formas parte de mí. Tu haces que me distinga marcando la diferencia de lo que es noche. Gracias por hacerme especial. Gracias por no dejarme confundir por tus sombras. Tu también eres luz pero no te acompañan mis rayos, que son mas fuertes, aun así se te ve iluminada a lo lejos en el cielo en las horas oscuras. Tu lucha por mantener esa luz, hace que yo no pierda la ilusión de seguir brillando. Gracias Luna, porque tu luz, aun insignificante, me demuestra que el frío contra el que combato y a temporadas no venzo, no es motivo para dejar de conquistar la tierra.”
                La Luna al escuchar estas palabras del Sol empezó a valorarse. Había estado apareciendo noche tras noche, unas veces menguándose, otras creciendo y alguna vez se mostraba como Luna llena. Se dio cuenta que su luz a pesar de no ser deslumbrante había sido agradable y captado la atención de la Estrella Mayor. La Luna entonces preguntó al Sol: “Si tanto tienes que agradecerme, ¿por qué no compartes la mitad de tu luz conmigo y brillamos juntos?” Entonces se sumergió la humildad y contestó: “No. El Sol soy yo”.

martes, 11 de abril de 2017

QUIERO VIVIR


       Quiero enamorarme de mi destino. Quiero enamorarme de él para no dejarlo escapar. Pensé que iba a ser eterna, y alguien me dijo hoy que no lo voy a ser ¡Qué descaro! Ignorante.
       Quiero ver la luna de cercar sin pisarla. Quiero que la luna venga a mi ventana antes de cerrar mis ojos. Pensé que vendría esta noche y la luna no se dignó a aparecer. ¡Que desilusión! Desagradecida.
       Quiero saber mas de mi que mi propio ego. Quiero saber que mi proximo movimiento será el acertado. Pensé que podría descubrirlo quedándome quieta mirando la pared amarilla de mi cuarto y la pausa no me iluminó con el siguiente paso. Pensé que no podía confiar en mí y mi ego se hizo mas fuerte. ¡Qué desilusión! Soberbia.
       Después de tantos deseos sin cumplir, pensé que lo mejor de todo era no dejar de querer vivir.

lunes, 10 de abril de 2017

BUSCA TU SITIO


                Y es así como la jarra se bendijo y rompió con el hechizo de la ira. Sí, perdió su fuerza al ver aquel rostro que, roto por sus ojos humillados, escupió el consuelo y la comprensión. Y es que no hay mayor satisfacción que el verse tranquilo aun rendido por la flecha que inició la guerra. No hay mayor consuelo que el reconocer que nunca seremos abandonados por nosotros mismos.
                Aquel rostro me mostro entre sus lágrimas que, aún inocente, sintió que podía vencer. Y venció. Sudó cada gota de su sangre para dejar marcharse a la ira y regenerar otra sangre…, ya sin rencor.
                Su cuerpo sin fuerzas sanó pero, no quiso perder la inocencia, ya que esta fue la que le permitió sobrevivir en aquella lucha, que aún sin sentido, se llevó su vida.
                Hoy, anciana y coja, sabe que en la guerra todos pierden, los que vencen y los que no. Esa viejecita ya no llora, ni suda con ira en su sangre, y a pesar de no perder sus tristes recuerdos, se deja llevar por la paz del momento.
                A veces la vida se nos escapa, pero aun sin vida podemos brindar por volver a reencontrarnos con ella, pues esta ocupa su sitio, el cual podemos hallar mientras la energía fluya bajo el mismo cielo.

CADA UNO QUE AGUANTE SU VELA

La opción de alejarnos de un mal sueño, esa oportunidad que nos damos antes de renunciar a nosotros mismos, es quizá la decisión que alcanzamos cuando nos percatamos de que nadie ni quiere ni puede ayudarnos.
Leí que era necesario llorar para sacudirse las emociones. Pero ¿Y si no somos capaces de humedecer nuestros ojos para alcanzar el alivio que alejaría a la tormenta?
Luchamos por convertir el agua sucia en potable. Y no perdemos la esperanza de que el día de mañana sea mejor. Parece que el que sufre es su problema. Y sí, lo es. Quizá un “Hola, ¿Cómo estás?” destrone lo que nos ahoga. Quizá un “Bien, gracias”, nos convenza de que lo estamos.
No se puede asaltar a las personas que pretenden pasar un buen rato con un “uff, me duele el alma”. No se puede pedir a otro un “ayúdame”.
Una vez consciente de que luchamos solos descubriremos si somos capaces de hacerlo. Las batallas no se ganan ni se pierden, las batallas se pelean sin mas. A veces con un sentido y otras siguiendo el rumbo, porque sabes que detenerse es la última opción que siempre estará ahí.

domingo, 19 de marzo de 2017

EL SENTIDO


Todos necesitamos ese argumento al que llaman “sentido” para levantarnos cada mañana y no perdernos entre los dos polos del abismo, nuestro adversario de mala voluntad, y la presencia embriagadora de que todo está hecho ya. Cuando se buscan estos dos extremos hallamos la intención de volver a empezar, copiando lo que más nos gustó del ayer e intentando cambiar lo que deseamos alcanzar y todavía no está entre nuestras manos.
Me hastía pensar que la empalagosa razón ha de estar presente en todo lo que hacemos. A veces, algo irracional tiene más sentido que luchar por comprender el significado de nuestras acciones.
No censuro aquel que poseído de alegría sabe que no tiene que buscar más allá de sus pensamientos. Tampoco critico al que encontró el sentido lúgubre del equilibrio y añora el vivir en la ignorancia que se aloja en su arrogancia. Y por ende, tampoco maldigo a los que pasan de un extremo a otro con la intención de entenderse a si mismos.

domingo, 19 de febrero de 2017

EL PODER DE LAS PALABRAS


A veces la comunicación no es perfecta. Para algunos un “hasta luego” significa “adiós”, para otros “hasta mañana” y para otros “hasta dentro de un ratito”. Interconectar con el lenguaje del otro es quizá una de las hazañas más difíciles de conseguir. La mayoría de los sufrimientos y crisis entre personas se deben a este divorcio de los significados de las palabras entre los unos y los otros.

Quizá el “te quiero” para unos significa”¿quieres casarte conmigo?” Para otros,” no te separes de mi” o “deseo que todo te vaya bien en la vida”. Es complicado ponerse de acuerdo, por esa misma razón debemos explicarnos si queremos evitar interpretaciones erróneas de lo que queremos expresar.

Cuando con palabras exteriorizamos lo que sentimos, nuestras palabras pueden sufrir distorsiones al llegar a los oídos del que tenemos en frente. Pero tal vez, la buena intención se deja ver por aquellos ojos que nos miran y el amor que transporta ese “te quiero” hace sentir bien.

domingo, 12 de febrero de 2017

CURAR CON EL SUEÑO


He de aprender. He de aprender mucho… a calmar mi alma cuando está embravecida, a vencer la humillación con una sonrisa y la vida y el tiempo me enseñarán a mirar las cosas desde la distancia.

Quisiera cambiar en muchas cosas… quisiera sonreír aunque todo pierda el sentido, quisiera romper con las obsesiones para dar paso a esa línea que aparece serena y aunque pusilánime mantener lo importante con vida, quisiera ser inmortal sin alejarme de lo que me rodea, quisiera no perder nunca y si así sucede al menos aprender que no siempre se gana.

Quisiera… quisiera… quisiera que en esas noches de insomnio la luna me dijera que ella no es capaz de convertir la madrugada en día, y que me acogiera en su sueño para que al amanecer partiera de cero.

domingo, 5 de febrero de 2017

PRIMER Y UNICO AMOR


Érase una vez un joven muchachito llamado Valentín, que habitaba en un mundo subterráneo llamado Tierra, donde desde joven triunfó por ser siempre vencedor de los duelos a los que se presentaba, por ser siempre triunfador de aquellas batallas que presenciaba. Fue su modo de ganarse la vida. Con ello recibió remuneraciones y demás premios que le servían para lucir espadas de materiales preciosos.

            Para Valentín el amor era algo abstracto, incomprensible para su mente al no ser experimentado. La osadía cultivada y engrandecida por sus glorias le había hecho aversivo del buen sentir. Sentir que desconocía, sentir que no vivía. Utilizaba a las mujeres para su placer, no sentía por ellas afecto ni ternura, pues tampoco el ponía un diminuto, tan si quiera, interés para, ya no pido entregar su corazón, sino que digo sentir por ellas algún cariño. Su ley parecía el desamor y ante él todos asentían.


            En otro mundo donde se ponían las nubes el de Valentín, allí en lo alto, vivían princesas y príncipes que compensaban sus puros y lícitos amores haciéndose abstemios de la lujuria, privándose de actos puntuales que les permitían vivir en ese mundo: Experiencia.

            Cierto día una princesita, hija del rey Paz y de la reina Amor, se mezcló entre los árboles del bosque y sin esperarlo halló un pozo sin fondo. Al intentar descubrir si el fondo no existía o eran sus sentidos los que no lo percibían, se inclinó y un lazo que retenía su cabello unido, se liberó. La princesita llamada Celestina quiso recogerlo al vuelo, pero su apero fue absorbido por aquel agujero negro. El lazo cayó al mundo Tierra en las manos de un herrador. Éste comprendiendo que venía del mundo Experiencia a su poderdante principal se lo entregó. El poderdante obligado por la ley de la “no-gravedad” tenía que devolverlo y a Valentín envió.

 
            Días pasaron, mientras Valentín cabalgaba en su robusto caballo negro, antes de alcanzar el palacio donde el rey Paz, muy amablemente, le adentró en su castillo. Le hizo partícipe de su manjar. Manjares que no eran sabrosas comidas, ni buen vino, ni mujeres de usar y tirar; sino esencias, palabras… Valentín no lo entendía. Era otra lengua la que  hablaban. Tenía que traducir los actos por los verbos y los gritos por gestos. En este mundo donde su osadía era aprensiva, donde su atrevimiento se tornó timidez y su fuerza en la lucha, asustadiza, allí recibió la condecoración por haber devuelto el lazo perdido de la princesita Celestina.

 
            Una mañana a las once, cuando el Sol calentaba en el corazón del mundo Experiencia, Valentín fue coronado. (En ese mundo no existía la idolatración decían, sino hubiera sido idolatrado.) Puso Don Cupido, de gran prestigio en aquel mundo, una corona revestida con laurel en la cabeza un poco inclinada de Valentín, que con un lento movimiento de ojos la alzó y pararon en un suave gesto, delicado, que transmitía para él cierta envidia: Fue un gesto de virginidad.

            Aquella jovencita que felizmente gesticulaba se llamaba Sencillez. Valentín buscaba un verbo para describir la sensación tan placentera que en su interior vivía. Era un sentimiento inmaterial, algo por él desconocido. Todos aquellos galardones no le habían hecho ir tan alto como en ese momento estaba. Valentín se enamoró.


            Valentín siguió a su instinto, Sencillez a su corazón, ninguno de ellos a la razón. Camuflaron la presencia de aquel caballero en ese mundo mientras los secretos sobrevivieron. Fueron dos cómplices del amor. Sus caminos forzadamente se habían unido.

            Camuflaron la existencia de Valentín en el mundo Experiencia pues a nadie le estaba permitido estar en el si no le correspondía. El Señor Sabio, que lo sabía todo, les ayudó. Y de esa unión fue engendrado Igualdad. Fue un niño muy feliz, pero en su adolescencia, el Señor Sabio cometió un error, se confesó de lo que por él era sabido a su íntimo amigo Ingenuidad. Ingenuidad no sabía callar  y pronto se descubrió el velo de la intimidad. Se formó un gran alboroto y la Guardia Real, conocida como Las Plaquetas, le dieron “algo” llamado su merecido. Aún no existiendo guerras, si había leyes, que al no ser jamás incumplidas, por ser una forma de vida, no era preciso usar la fuerza.

            Tras la “paliza” a Valentín, éste asintió ante su destino y permitiendo lo que él creía injusto, se despidió de Sencillez una noche en clandestinidad.

            En el camino de regreso se hallaba afligido por la pena y la desdicha, pero al cruzar el umbral de su mundo natal volvió a ser emprendedor. Su trono le esperó.

            Igualdad quedó sepultado en los fondos del mundo Experiencia y al mismo tiempo inhumado en las nubes del mundo Tierra. Él no entendía y prefirió dormir entre Tierra y Experiencia esperando comprender lo desigual, esperando decidir en cual despertar.

            Sencillez y Valentín, cada uno en su mundo como estaba escrito en un principio, pues la naturaleza era irracional y no quiso alterarse, se recordaron mutuamente cada mañana, cada tarde, cada día y cada noche. Sencillez, sin lágrimas se alegró de haber conocido el amor. Valentín siguió cultivando glorias y trofeos. Y los dos amaban lo que había surgido al haberse conocido: Igualdad.

            Cada vez que uno de los dos retrocedía el pensamiento al pasado vivido en común les aparecía en el cabello un nuevo pelo blanco. Asi, pronto, canosos los dos, murieron con la dicha de habérseles presentado el amor. Fueron primer y único amor.

miércoles, 1 de febrero de 2017

DEJAR A LOS SUEÑOS DORMIDOS


Tengo miedo a triunfar. No hago nada en ese sentido. Ni empleo la dedicación suficiente y el  cariño que necesitaría para destacar en lo que creo que busco. O quizá no sea miedo a triunfar lo que se esconde en el fondo de mi ser.

Las derrotas atraen las lágrimas y estas son fruto de un sufrimiento que yo evito. El no actuar, el rendirme a momentos, esconde ese miedo a que te digan que no vales para lo que crees haber nacido.

Compartes el sueño con la vida y a veces, esto no es posible. Deseas liberarte y no lo consigues. Si ves a una gran persona a la que quieres triunfar, piensas que tú también puedes. Pero el reto puede ser mayor en ti si no tienes de tu parte al destino.

Si el conseguir el objetivo no depende de ti, eso lo hace lejano. Cuando una gran amiga te sacude para hacerte reaccionar y esconder ese miedo al rechazo. En cambio se buscan otras metas para ponerte a prueba y detrás escondes la ansiedad y la insatisfacción, aunque siempre quedará vivir de la ilusión que viven los otros.

Me sentencio a esto, a vivir de la ilusión de otros. Eso es bueno. Es acertado siempre no subirte a un tren, cuando le ves parado e intuyes que no va a desplazarse en la dirección que quieres. Es de sabios no tropezar aunque para eso hayas de dejar a los sueños dormidos.

domingo, 29 de enero de 2017

AQUELLA MARAVILLOSA IGUALDAD


El reloj es el culpable de mi ancha memoria. Mientras él continúa su paso, yo me detengo a reflexionar lo que en mi ha guardado. Hubo minutos que me parecía que el tiempo se había detenido, largos minutos... insoportables. Otros que pasaban fugaces para romper en un recuerdo inolvidable. Me siento presa de esta máquina que me hace respetar las fechas señaladas como un cerdo esperando la matanza.

No soy reo del tiempo, aunque así lo he aprendido. No soy anárquica por evitar la represión que todos hallan entre sus pensamientos para extraer lo negativo de las circunstancias. Cada lustro que transcurre, todos aprendemos algo sobre nosotros mismos. Yo en los últimos cinco años me he conocido. Convivir con mis pensamientos y lidiar con las doncellas tanto de mis ilusiones como de mis inconscientes desequilibrios, han enraizado en mí ser la esencia de la existencia. Y después de esta enseñanza he quedado ilesa.

El bien de todos, la utopía de muchos filósofos, es posible. Es suficiente con enfocar nuestro egocentrismo en no perjudicar al prójimo. Así evitaríamos que la sangre que alimenta la traición se fundiera con la sed de la avaricia y caminando ésta a un agujero negro de la galaxia, triunfaría la nobleza de las palabras sinceras.

El poder de la palabra, exclusivo de aquellos semejantes a Dios, ha perdido en su uso la primera intención. Reconocer que los fallos no tienen nombre y que los insultos a una raza son producto del miedo a perder nuestra posición.  Tenemos un color de piel que nos hace tan distintos que parece perder importancia que todos somos personas. Luchamos por tener una vida mejor e ignoramos que somos uno en esa intención.

Creemos ser únicos, y así es. Pero no olvidemos que todos lo somos. Tal vez algunos no han descubierto que o pertenecemos al grupo de los amantes de la vida, aquellos que aún se maravillan de la existencia, o al de los terroríficos cerebros limitados por la soberbia, haciéndose amos de sus mentiras. Yo soy poeta y a veces siento que lucho en contra del viento, pero no me restan ganas de continuar con mi ingenuidad poniendo la victoria en la igualdad.

viernes, 27 de enero de 2017

MI COMPROMISO


Yo tengo un sueño. ¿Merece la pena saber si va a ser alguna vez real? Quizá no deseé perturbar mi ilusión con la certeza de no verlo jamás cumplido. Quizá no quiera dejar de luchar por un imposible. Quizá  mi vida perdiera todo el sentido si conociera lo que de mi espera el destino.

Dudo si tengo miedo por lo tanto lo tengo. Miedo a perder ese sueño y conformarme con lo que ahora tengo.

Me pregunto: “¿Soy feliz?” Y mi respuesta es “sí”. Y me pregunto de nuevo “Entonces ¿Tienes miedo?” Mi respuesta vuelve a ser “sí”. Y es que temo perder esta ilusión que me impulsa en la mañana a seguir existiendo.

La ambición que rompe el embrujo de lo sencillo ¿es innata en el ser humano o soy yo que espero demasiado? ¿Tan exigente me considero que no ceso en mi intento de romper con lo cotidiano, perdiéndome en este sueño que me resta horas de descanso? o ¿Quizá lo que tema es no tener motivación para seguir viviendo?

Todos ocultamos un miedo a vivir y un sueño por vivir. La paciencia, esa cualidad que creen que no tengo, es aceptar el presente no viviendo en un futuro que dudas que está ahí, esperándote,  y riéndose de tu preocupación por que tu sueño sea vitalicio. Viviendo hoy la lucha por conseguirlo es tal vez, la manera de sentirlo igual que si se hubiera cumplido. Por eso, si dudo de alcanzarlo, esa duda me resta en el futuro el lograrlo. Y no prometo ser paciente, me comprometo a no perder este sueño por el que lucho en el siempre y constante presente.